Von der Leyen insta a la UE a «responder la llamada de la historia» y abrir la puerta a nuevos miembros

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«Ha llegado el momento de la determinacin y eso significa pensar en cmo prepararnos para una Unin completa. Necesitamos superar los viejos debates binarios sobre la ampliacin. No se trata de profundizar en la integracin o ampliar la Unin, pues podemos y debemos hacer ambas cosas para darnos el peso geopoltico y la capacidad de actuar. Esto es lo que nuestra Unin siempre ha hecho, ya que cada ola de ampliacin vino acompaada de una profundizacin poltica. Pasamos del carbn y el acero a la plena integracin econmica. Y tras la cada del Teln de Acero, convertimos un proyecto econmico en una verdadera Unin de pueblos y Estados. Creo que la prxima ampliacin tambin debe ser un catalizador del progreso. Comenzamos a construir una Unin de la Salud a 27 y podemos terminarla siendo ms de 30. Comenzamos a construir la Unin Europea de Defensa a 27 y podemos terminarla siendo ms de 30 miembros. Hemos demostrado que podemos ser una Unin Geopoltica y hemos demostrado que podemos avanzar rpido cuando estamos unidos. Y creo que el Team Europe tambin funciona con ms de 30 miembros».

Con esta idea de fuerza ha concluido este martes la presidenta de la Comisin Europea, Ursula von der Leyen, su esperado cuarto Discurso sobre el Estado de la UE, una tradicin razonablemente joven pero ya consolidada. La alemana, cuyo futuro est en el aire (podra repetir cargo o convertirse en secretaria general de la OTAN el ao que viene), no ha querido dar fechas para la ampliacin, a diferencia del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que hace dos semanas inst a mover ficha antes de 2030. No ha dado nombres concretos tampoco, aunque Ucrania est ahora en primera fila por razones obvias. Y ha recalcado que es un proceso que se sostiene sobre los mritos y los esfuerzos y no slo la voluntad. Pero ha dejado claro que no puede haber alternativa. «Nos gua la conviccin de que completar nuestra Unin es la mejor inversin en paz, seguridad y prosperidad para nuestro continente. Es hora de que Europa vuelva a pensar en grande y escribir su propio destino», ha instado.

El de hoy no ha sido un discurso como los tres anteriores de Von der Leyen ante el hemiciclo. Los primeros estuvieron marcados por una batera de propuestas, concretas o indefinidas, para su mandato. Decenas de promesas, aspiraciones e iniciativas legislativas para cinco aos. Siempre con grandes cifras de inversiones, fondos o ayudas para llenar titulares. Esta vez no. Dentro de 300 das los europeos acudirn a las urnas, renovarn la Eurocmara y los lderes continentales escogern a los responsables de las instituciones hasta 2029, as que su intervencin ha sido de balance, de reflexin. El discurso del ao pasado tuvo como lema «valor y solidaridad», completamente centrado en Ucrania y la guerra. El de este ao, con otro tipo de aspiraciones, pero quizs incluso ms ambicin, personal y de equipo, lo han titulado: «Respondiendo a la llamada de la historia».

«ste es el momento de decidir qu tipo de futuro y qu tipo de Europa queremos (…) Nuestra Unin refleja hoy la visin de quienes soaron con un futuro mejor despus de la Segunda Guerra Mundial. Un futuro en el que una Unin de naciones, democracias y pueblos trabajara junta para compartir la paz y la prosperidad. Ellos crean que Europa era la respuesta al llamado de la historia y cuando hablo con la nueva generacin de jvenes, veo la misma visin de un futuro mejor, ese mismo deseo ardiente de construir algo mejor. Esa misma creencia de que en un mundo de incertidumbre, Europa una vez ms debe responder al llamado de la historia. Y eso es lo que debemos hacer juntos», dijo entre tibios aplausos la alemana.

Ursula Von der Leyen, durante el discurso.JULIEN WARNANDEFE

Los tres ejes del discurso

El discurso de Von der Leyen se ha construido en torno a tres ejes, pero ha sorprendido el poco nfasis en Ucrania y la guerra, en el apoyo militar, econmico y poltico. Ni una mencin al presidente Zelenski, cuando el ao pasado fue su mujer la invitada de honor. Ha salido mencionado el pas en diferentes ocasiones, pero el cambio es muy llamativo. Sobre todo cuando la presidenta ha sido siempre una de las ms vocales en la cuestin.

El primer eje de la larga intervencin ha sido sacar pecho de su gestin y su liderazgo. Su estilo es enormemente presidencialista, controlador. Todo pasa por ella y su gabinete. Todos los anuncios los acapara, incluso los de segunda fila, eclipsando a sus comisarios. No por casualidad dos de sus vicepresidentes ejecutivos, Margrete Vestager y Frans Timmermans, han optado por buscarse salidas antes de que terminara el mandato. Haban sido poderosos e influyentes con Jean-Claude Juncker y ella los ha anulado. Pero controversias internas al margen, y sea o no el mejor estilo de gestin de capital humano, es indiscutible que Von der Leyen se ha convertido en la imagen de la UE. Es indispensable en los foros internacionales, es conocida, es la persona a la que EEUU sabe que tiene que llamar cuando descuelga el telfono.

La gestin de la pandemia, las vacunas y la guerra han sido sus principales activos, y as lo record. «Hemos visto el nacimiento de una Unin geopoltica apoyando a Ucrania, haciendo frente a la agresin de Rusia, respondiendo a una China asertiva e invirtiendo en asociaciones. Ahora tenemos un Pacto Verde Europeo como pieza central de nuestra economa y con una ambicin incomparable. Hemos marcado el camino para la transicin digital y nos convertimos en pioneros globales en derechos en lnea. Contamos con la histrica NextGenerationEU (con 800.000 millones de euros para inversin y reformas) y creamos empleos decentes para hoy y maana. Hemos sentado las bases para una Unin de la Salud, ayudando a vacunar a todo un continente (y a gran parte del mundo). Hemos empezado a ser ms independientes en sectores crticos, como la energa, los chips o las materias primas», ha enumerado.

El segundo eje han sido los desafos abiertos. La presidenta de la Comisin ha hablado en profundidad de la lucha contra el cambio climtico y la importancia de la transformacin verde, evocando los incendios de este verano en Espaa y Grecia o las riadas por todo el continente. Ha hablado de biodiversidad, igualdad de gnero (con un sonoro «no es no») y el dilogo social (evocando el clebre encuentro de Val Duchesse que dio origen en la Unin).

Competitividad para las empresas

La parte econmica no fue la ms destacada, pero tuvo tiempo para mencionar la persistente inflacin, las polticas del BCE y la necesidad de aliviar la carga de las empresas. No la impositiva pero s la burocrtica. «Tres desafos como son el del empleo, la inflacin y el entorno empresarial llegan en un momento en el que tambin pedimos a la industria que lidere la transicin limpia. Por lo tanto, debemos mirar ms all y determinar cmo seguir siendo competitivos mientras lo hacemos. Por eso le he pedido a Mario Draghi -una de las grandes mentes econmicas de Europa- que prepare un informe sobre el futuro de la competitividad europea. Porque Europa har «lo que sea necesario» para mantener su ventaja competitiva», concluy desaprovechando la oportunidad para afirmar con rotundidad que «ser suficiente». La parte macro pas desapercibida, pero entre las asociaciones empresariales este nfasis ha gustado mucho. Tras aos ponindose de perfil ha colocado en el centro al sector, la competitividad, lo que hay que hacer para reforzar y proteger. Es lo que esperaban de una lder del Partido Popular Europeo.

Inteligencia artificial, pacto migratorio y estado de derecho

Habl tambin largo y tendido del llamado Global Gateway (construir conexiones ms resilientes con el resto del mundo), del corredor por Oriente Medio hacia India, de Inteligencia Artificial, de violencia contra las mujeres, de biodiversidad, del Estado de Derecho, del Pacto Migratorio que lleva estancando una dcada pero que ve posible concluir. Centrndose, como ya es habitual, en la proteccin de las fronteras y la seguridad y poco, de pasada, en el drama de las miles de personas que mueren cada ao intentando llegar al continente. La alemana defendi el polmico acuerdo con Tnez, millones de euros y cerrar los ojos a sus violaciones de derechos a cambio de colaboracin para que no salgan embarcaciones (como ya se hizo con Turqua), y pidi que se replique con otros.

El tercer eje ha sido lo que hay que hacer, inmediatamente, para responder esa «llamada de la historia». Hay que abrir las puertas. «Ucrania pertenece a la Unin, Moldavia pertenece la Unin, los Balcanes pertenecen a la Unin», recalc con entusiasmo. Y eso quiere decir cambiar la mentalidad, pero tambin asumir que sern necesarias profundas transformaciones internas, en el sistema de toma de decisiones, los presupuestos o el funcionamiento interno. «En un mundo donde algunos intentan eliminar a los pases uno por uno, no podemos darnos el lujo de dejar atrs a nuestros compaeros europeos. En un mundo donde el tamao y el peso importan, completar nuestra Unin redunda claramente en inters estratgico y de seguridad de Europa», afirm.

Eso puede requerir cambiar los Tratados, una caja de Pandora que pocos quieren abrir. «Siempre apoyar a esta Cmara y a todos aquellos que quieran reformar la UE para que funcione mejor para los ciudadanos, y s, eso significa incluir cambios a travs de una Convencin y un Tratado Europeos cuando sea necesario y donde sea necesario. Pero no podemos -y no debemos- esperar a que el cambio del Tratado avance con la ampliacin», dijo la alemana. Hay que responder a la llamada de la historia, y hay que hacerlo ya.